En Abomey-Calavi, una ciudad en crecimiento en Benín, el Padre Hervé impulsa desde hace años un proyecto educativo y evangelizador que busca dar respuesta a una necesidad muy concreta: ofrecer a los niños una educación integral que les permita crecer con dignidad y esperanza.

Actualmente, la escuela acoge a 76 niños de distintas edades, muchos de ellos procedentes de familias con escasos recursos, que aportan lo que pueden para la educación de sus hijos. Este proyecto, que ya cuenta con distintas fases en funcionamiento, sigue avanzando gracias a la generosidad de quienes creen en la importancia de la educación como motor de transformación social.

En este momento, el esfuerzo se centra en la finalización de la escuela primaria, una etapa clave dentro del conjunto educativo. Esta nueva fase permitirá dar continuidad a la formación de los niños, consolidar su desarrollo académico y humano, y ofrecer a las familias una mayor estabilidad. El objetivo es claro: ofrecer educación primaria a niños sin recursos, formar en valores humanos y cristianos y acompañar a las familias mediante un proyecto educativo sólido y duradero.

El Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús para vivir en familia, junto con la Fundación Futuro Digital, ha querido sumarse a esta iniciativa colaborando en la financiación de las obras necesarias para hacer realidad esta fase del proyecto. El contacto con esta realidad nace de la amistad que Kike y Carla, matrimonio del Apostolado del Sagrado Corazón en Valencia, mantienen con el Padre Hervé, lo que ha permitido conocer de cerca tanto las necesidades como el impacto de esta labor.

Un grupo de personas posando para una foto

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Kike y Carla y algunos amigos con el P. Hervé en Valencia

Fiel a su misión, el Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús no solo busca acercar a las personas al Corazón de Cristo, sino también salir al encuentro de sus necesidades concretas, especialmente cuando se trata de los más vulnerables. Apoyar proyectos como este en Benín es una forma concreta de vivir esa espiritualidad: amar, servir y acompañar allí donde más se necesita.

Además, fruto de esta colaboración, se han traducido al francés los libros infantiles del Sagrado Corazón, permitiendo que los niños puedan conocer y vivir esta devoción desde pequeños, integrando así la formación académica con el crecimiento en la fe.

El testimonio del Padre Hervé, que ha entregado su vida a esta misión, es un reflejo vivo de cómo el amor al Corazón de Jesús se traduce en obras concretas que transforman la realidad.

Desde el Apostolado queremos poner nuestro granito de arena en esta iniciativa, convencidos de que educar a estos niños y acompañar a sus familias es sembrar futuro, esperanza y fe.